Para la elaboración de nuestros vinos utilizamos 100% de uvas propias de Finca Libertad y Finca La Encerrada.

Así podemos mantener nuestro estilo y homogeneidad, a través del conocimiento del terroir y un riguroso control de calidad.

La cosecha es manual y los racimos son transportados hasta la bodega en pequeñas cajas plásticas de 20 kg. El momento de cosecha de cada variedad y para cada estilo de vino se hace por degustación de la uva, es un método puramente sensorial que realiza Federico junto a sus colaboradores.

Al llegar a la bodega se realiza un control de temperatura y si es necesario se conservan las cajas en una cámara de frío, para luego pasar a las dos mesas de selección manual que ayudarán a eliminar residuos, hojas y granos de uva no aptos para nuestros vinos.

Luego de las dos mesas de selección las bayas pasan directamente a las piletas de cemento, donde comenzarán los procesos de fermentación y maceración.

En primer término realizamos una maceración en frío a fin de potenciar aromas primarios de la vid.

Para comenzar la fermentación alcohólica se eleva la temperatura a un promedio de 24° C / 75° F y se adicionan levaduras seleccionadas. Luego en forma paralela se desarrolla la maceración tradicional por el término de 2 a 4 semanas de acuerdo al tipo de vino que estamos elaborando.